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Talleres de producto

Un producto, veinte minutos, sin diapositivas de venta

Cada mes, un socio pone su producto sobre la mesa. No hay pitch, no hay métricas maquilladas: se enseña lo que funciona y lo que todavía no.

Cinco socios sentados en círculo durante un taller de producto, con un cuaderno azul en primer plano
El reglamento

Veinte minutos, sin filtro

Quien expone comparte pantalla o producto en directo: nada de capturas retocadas. Después vienen las preguntas, sin turno fijo ni límite de dureza, siempre con la intención de ayudar y no de lucirse.

  • Cero diapositivas de venta: se enseña el producto tal cual está hoy.
  • Preguntas abiertas durante el resto de la sesión, sin agenda oculta.
  • Cierre con tres acciones concretas que el socio se lleva por escrito.
Roles en la sala

Tres papeles, ninguno fijo de por vida

Los roles rotan: quien modera hoy, la próxima vez pregunta.

Quien expone

Trae el producto y un problema concreto que quiere resolver esa misma sesión.

Quien modera

Reparte turnos, corta divagaciones y cuida que las preguntas no se conviertan en consejos no pedidos.

Quien escucha

Toma sus propias notas; no hay acta compartida ni resumen posterior por escrito.

Ejemplo

Una sesión reciente, sin nombres

«Un socio presentó una función que llevaba meses puliendo. En quince minutos, tres personas del círculo señalaron que el problema no estaba en la función, sino en el paso anterior: nadie llegaba a usarla porque el flujo de entrada era confuso.»

Notas de una mesa de talleres, sin identificar al socio.

«El cierre de esa sesión fueron tres acciones: simplificar el flujo de entrada, quitar dos pasos y volver a medir en cuatro semanas. Nada de promesas de resultado, solo un plan corto.»

Notas de una mesa de talleres, sin identificar al socio.

¿Quieres traer tu producto a una mesa?